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Consejos

Qué lubricante usar en tu cerradura: grafito, spray PTFE y cuáles evitar

No todos los lubricantes valen para una cerradura. Elegir el producto adecuado evita atascos y alarga la vida del cilindro; usar el equivocado puede acelerar su desgaste.

LD
Redacción La Llave Digital • Guía práctica • 5 min

La lubricación es uno de los gestos de mantenimiento más sencillos y, a la vez, más descuidados en las cerraduras del hogar. Un cilindro bien lubricado gira con suavidad durante mucho tiempo; uno reseco, o tratado con el producto equivocado, tiende a desarrollar resistencia, ruido y, con los años, un fallo prematuro. Esta guía repasa los productos más habituales y para qué sirve cada uno.

Grafito en polvo: la opción clásica para el cilindro

El grafito en polvo es un lubricante seco muy apreciado para el interior de los cilindros. Su gran ventaja es que no atrae polvo ni suciedad, a diferencia de los aceites, y es compatible con los materiales habituales del cilindro (latón, acero, componentes plásticos). Se aplica introduciendo una pequeña cantidad en el ojo del cilindro y accionando varias veces la llave para repartirlo. Es un producto económico y fácil de encontrar en ferreterías; conviene aplicarlo en cantidad moderada, ya que el exceso puede apelmazarse.

Spray de PTFE (teflón): cómodo y limpio

El spray de PTFE es un lubricante seco que se aplica líquido y, al evaporarse el disolvente, deja una fina capa de teflón. Resulta algo más cómodo de aplicar que el grafito en polvo y también es adecuado para el cilindro. Además, va bien para lubricar el resbalón, el pestillo y otras piezas móviles de la cerradura. Tras aplicarlo, accionar la llave o el mecanismo varias veces ayuda a distribuirlo de forma uniforme.

Por qué evitar el aceite y el WD-40 en el cilindro

Uno de los errores más extendidos es usar aceite doméstico o productos tipo WD-40 dentro del cilindro. El WD-40, en su formulación clásica, es sobre todo un desplazador de humedad y desengrasante, no un lubricante de larga duración. Dentro del cilindro tiende a arrastrar la lubricación seca existente y a dejar residuos que, con el tiempo, captan polvo y favorecen los atascos. El aceite de máquinas convencional es demasiado viscoso para un mecanismo de precisión y atrae suciedad por la misma razón. Estos productos pueden tener sentido, en cambio, para herrajes exteriores expuestos a la intemperie, como bisagras o cerrojos, pero no para el corazón de la cerradura.

La silicona y otros casos particulares

El spray de silicona es aceptable para piezas externas y juntas, pero no es la primera opción para el interior del cilindro. En general, para el cilindro conviene quedarse con grafito en polvo o spray de PTFE, reservando los lubricantes húmedos para herrajes y mecanismos exteriores.

Cuándo lubricar y cuándo llamar a un profesional

Una lubricación ligera un par de veces al año suele bastar en una vivienda de uso normal; en zonas con mucho polvo o humedad puede convenir hacerlo con más frecuencia. Si tras lubricar la llave sigue costando girar, hay holgura en el cilindro o el pestillo no entra limpiamente, el problema ya no es de lubricación, sino de desgaste o desajuste, y conviene que lo revise un cerrajero. El coste de una intervención depende de la complejidad del trabajo y de la zona; lo razonable es pedir un presupuesto previo antes de autorizarla.

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